Sicilia- Una desagradable sorpresa

Tenía Sicilia idealizada, quería dedicar un buen tiempo a visitarla. Por fin! Una hora y media desde Gerona , aterrizamos en Trapani. Alquilamos una Fiat X… y alegría, carretera y manta! Me apetecía mucho perderme por carreterucas,  ver paisaje. Las grandes capitales como Palermo hemos decidido dejarlas para otra ocasión.

Han pasado 10 días desde entonces y he devuelto el coche impecable después de tragarme, yo solita al volante, 1.600 km. Ni un susto, a pesar de la complejidad del viaje, que prácticamente hemos dado la vuelta a la isla, visitando los lugares más interesantes, hospedados en hotelitos algunos maravillosos, Monaci delle terre Nere (sin teléfono ni tele!) en la falda del Etna, encima de Catania, o en el valle dei Templi en Agrigento.

Pero bien, ya de vuelta de tan deseada experiencia y esperando embarcar en el vuelo que nos devolverá a casa he de decir que me he quedado con el corazón encogido. Muy muy encogido.

Después de todo lo que he visto no me cabe en la cabeza que esta isla pueda pertenecer a la Comunidad Europea.

Por demás, el hecho de que para ambientarme estaba leyendo “Sicilia Mia” del historiador Cesare Brandi, me acabó de rematar.

Mi obsesión por el respeto a la naturaleza y al medio ambiente han quedado totalmente pisoteados, y una angustia permanente me ha acompañado durante los 1.6oo kilómetros recorridos, aunque seria injusto decir que no ha habido lugares y momentos muy especiales y muy interesantes. Por supuesto..

Me refiero al basurero, a las toneladas de bolsas de plástico reventadas, restos ingentes de colillas que iban ofendiendo cualquier pueblo o cualquier rincón de nuestra visita,  cualquier rincón!, insisto, de la isla. Calles carreteras, plazas, caminos rurales, incluso en los bosques del Etna, camino del cráter, la visión de tanta mierda no nos ha abandonado afectando negativamente e iremisiblemente el buen momento de aquella vista magnifica que pudiera ofrecernos el lugar que estábamos visitando.

He de decir a favor de esta gente, que algo de cerdos y marranos tienen… que quizás sea la proximidad de África… pero la mafia o la Camorra son parte culpable del tema. Esto nos lo aclaró el metre de un hotel. Por lo visto se les ha concedido el privilegio de la recogida de basuras en toda la isla, y como es de esperar, no actúan en consecuencia. Hasta el punto que te pares en cualquier área de descanso de las carreteras que es allí donde los ciudadanos depositan diariamente sus cientos y miles de restps de bolsas de basura que forman inmensos montones en descomposición con olor desagradable y bandadas de plásticos revoloteando por doquier.

Otro tema angustioso es observar el mismo hecho en los pueblos costeros. Desde las ventanas o desde los polletes de los paseos, son arrojados directamente a las rocas o al mar.

Que falta de cultura la de este país. Cuanta desidia y dejadez en pueblos y ciudades. Jamás me lo hubiera esperado.

Ni que decir tiene sobre los árboles y los bosques. Aquí nadie se ocupa de plantar un triste árbol. En todo el recorrido a la isla no he visto esta intención a pesar de la fertilidad de su suelo y de sus extensísimas ondulaciones de campos de olivos, de viñas y de miles de frutales que creen sanos y fértiles bajo un cielo azul y transparente.

También me afectó sobremanera al circular por las carreteras generales, secundarias o autopistas, con grandes baches y grietas,  a cada 200 o 300 mts, había un conato de incendio, provocado por la desidia de los conductores al arrojar sus colillas desde la ventana. Alguno de ellos se observaba claramente que se había extendido, afectando extensiones de bosque o matojo, si es que los hubiere. Que mal rollo! Es más, ni un anuncio por la radio o en las cunetas alertando de este grave peligro. NI que fueran tan sobrados de arbolado. Las colinas, tan abundantes en la orografía de la isla, están arrasadas por los fuegos anteriores. O sea que la zona boscosa es prácticamente nula,  o si queda está afectada por algún foco.

La vita è bella!! En los diez días de recorrido con la RAI conectada, que acompañaba nuestra  ruta…ni una sola advertencia sobre el tema. Tampoco, he de decir hemos podido sintonizar con alguna emisora de música clásica. Canales de música toxica y publicidad a tope!

No me han compensado los momentos comer una buena pasta …Un país cutre y desgraciado. Una gran decepción.

NON CI RITORNO PIÚ!